Del lado brasileño el sistema funciona sin demoras. Pero en Migraciones de Argentina se repiten largas filas, malestar y quejas de los turistas que quieren volver al país.
“Más de tres horas para ingresar al país por el paso de Bernardo de Irigoyen. Del lado brasilero hacés la salida con un QR on line y en dos minutos está; pero para entrar al país, del lado argentino hay una sola persona en la casilla de Migraciones y hay más de mil autos”, reclamó esta tarde un obereño.
En ese contexto, contó que “se cuelan en la fila, se agarran a las piñas. Un desastre. Una falta de respeto para la gente que viene viajando, y gente de todo el país. En vez de mejorar, cada vez peor. La gente está cansado del maltrato en Migraciones. Justo ahora, en plena temporada alta de turismo, no hay personal, se cae el sistema. La verdad una vergüenza”.

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Daniel Villamea, periodista, hincha de River (no fanático), Maradoniano, adicto a Charly García, Borgiano y papá de Manuel y Santiago, mis socios en este proyecto independiente surgido de la pasión por contar historias y, si se puede, ayudar a otros.