“Me dijeron ‘si querés hacer una denuncia te tomamos la denuncia, pero si vamos y no es así te van a hacer una contradenuncia, por lo que vas a ir preso y tenés que pagarle por daños y perjuicios’, es decir, no me tomaron en serio”, lamentó Aníbal Luis Da Silva sobre el accionar del personal de la Seccional Segunda. Al frente de dicha dependencia se halla el comisario Enrique Oscar Arenhardt, un cuestionado oficial que tuvo varias denuncias por maltrato en Oberá
Ante cada detalle que se conoce crecen el dolor y la indignación por el homicidio del pequeño Atriel, de 4 años, hecho por el que están acusados su madre y el padrastro. Ahora se supo que días antes del fatal desenlace, vecinos del barrio Esperanza de San Vicente alertaron a la Policía sobre hechos de violencia previa, pero les pusieron trabas para hacer la denuncia.
«Fui a dar parte a la Seccional Segunda sobre la situación, sobre lo que escuché, y me dijeron ‘si querés hacer una denuncia te tomamos la denuncia, pero si vamos y no es así te van a hacer una contradenuncia, por lo que vas a ir preso y tenés que pagarle por daños y perjuicios’, es decir, no me tomaron en serio», lamentó Aníbal Luis Da Silva, admitiendo que entendió esa respuesta como «una invitación a no meterme y a los pocos días ocurrió esto. Es imperdonable».
Vale mencionar que al frente de la Seccional Segunda de San Vicente se halla el comisario Enrique Oscar Arenhardt, un cuestionado oficial que tuvo varias denuncias por maltrato en Oberá y luego recorrió varias dependencias de la provincia hasta recalar en su actual destino.
En tanto, por el homicidio de Atriel permanecen detenidos su madre María Milagros A. (21) y el padrastro Darío René R. (36). “Le pequé demasiado”, habría dicho la progenitora cuando llegó al Hospital local con su hijo muerto.
Según vecinos que dialogaron con el periodista Cristian Valdez, el padrastro tenía una actitud “celosa, controladora y posesiva”.
«Si salían, salían todos juntos, o si no le dejaban a los hijos encerrados y salían los dos. Ella ni siquiera miraba para los costados, tampoco saludaba a los vecinos, se notaba que le tenía mucho miedo y era maltratada», refirió Belén Olivera, detallando que «los chicos estaban todo el día adentro, no salían ni siquiera para jugar con los vecinitos».
«Un vecino fue a la Policía para denunciar el maltrato, pero por lo que nos contó le dijeron que no se meta, entonces uno no puede hacer nada. Es triste el final que tuvo la criatura», agregó.
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Daniel Villamea, periodista, hincha de River (no fanático), Maradoniano, adicto a Charly García, Borgiano y papá de Manuel y Santiago, mis socios en este proyecto independiente surgido de la pasión por contar historias y, si se puede, ayudar a otros.