La Fiesta del Deporte Obereño 2024 homenajeó a Darío Piñeiro. Comparto la reseña que escribí gracias la propuesta de la colega Gladys Acuña, pilar fundamental para la continuidad de un evento que reconoce el esfuerzo y talento de los deportistas locales:
Cuando Gladys me propuso escribir sobre Darío, pensé qué honor… y también qué responsabilidad sintetizar la carrera de tan gran deportista. Ni hablar de su vigencia, ya que con 48 años sigue integrando el lote de la elite provincial y el sábado pasado ganó una carrera en Los Helechos.
Revisando mis archivos, encontré que el 31 de diciembre de 2004 publicamos en El Territorio una nota titulada: “Una topadora de vida”, donde repasamos los logros de Darío hasta entonces.
En ese 2004 (a los 28 años) fue consagrado como el Deportista Obereño del Año… Aquella vez, para las fotos, lo hicimos posar arriba de una topadora para graficar la potencia que lo caracterizaba. Pero pasaron 20 años y sigue dando batalla.

En lo deportivo, ya no quedan adjetivos para dimensionar la notable y extensa carrera del “inoxidable”.
Necesitaríamos varias carillas para nombrar todas las carreras y los títulos que ganó, y vale mencionar que desde 2008 posee en récord misionero de maratón (42K) con un tiempo de 2 horas 30 minutos 45 segundos, según datos oficiales de la Federación Misionera de Atletismo.
Darío nació y se crio en colonia Alberdi, donde cursó la primaria y la secundaria. A los 17 años se mudó con su familia a Gobernador Udaondo, Buenos Aires, y aprendió los rigores de la vida en el campo, donde se levantaba a las tres y media de la madrugada para trabajar en el tambo.
Regresó años después y se asentó en Guaraní, donde vive. Tenía poco más de 20 cuando empezó a correr.
Hoy, su notable trayectoria y vigencia en el alto nivel provincial hablan de su disciplina, ya que alterna los entrenamientos con el trabajo en el depósito de la empresa Dini, y es habitual verlo corriendo de madrugada hacia el laburo (desde Guaraní hasta Oberá), muchas veces con alpargatas, calzado con el que ganó un montón carreras. También eso lo define: su humildad y sencillez.

Hablar de sus virtudes como deportista es destacar tanto su fortaleza mental y física, lo que se grafica en un hecho puntual: en julio de 2014 corría después del trabajo por la ruta 14 hacia su casa cuando lo atropelló una moto y terminó con la rótula de la rodilla izquierda rota. El médico que lo operó le dijo que difícilmente podría volver a correr, aunque un par de meses después ya estaba compitiendo.
Sus atributos atléticos son más que conocidos, pero lo que pocos saben es que, para colaborar con escuelas e instituciones, donó muchísimos de los trofeos que ganó.
Una vez, en una entrevista, me dijo: “De qué te sirven un motón de trofeos si la gente no te quiere. Cuando empecé a correr no le ganaba a nadie, pero empecé hacer amigos de entrada y eso es lo mejor que tiene el deporte”.
Darío representa los mejores valores del deporte: sacrificio, constancia, autosuperación, compañerismo, amistad… Y tiene más que merecido que esta hermosa Fiesta lo nombre!!!

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Daniel Villamea, periodista, hincha de River (no fanático), Maradoniano, adicto a Charly García, Borgiano y papá de Manuel y Santiago, mis socios en este proyecto independiente surgido de la pasión por contar historias y, si se puede, ayudar a otros.