Una supuesta “Cintia Romero” acusó a un oficial de Policía de un delito aberrante. Lo identifica con nombre y apellido, figura su número de celular y hasta hay fotos de él, su esposa y su hija. Todo se reduce a un “escrache” público, ya que no existe ninguna denuncia contra el oficial, según confirmó este medio
Las redes sociales tienen gran influencia en la vida de las personas, al tiempo que muchos se esconden en el anonimato para hacer daño. En ese contexto, en Oberá existen varias páginas que lanzan acusaciones sin sustento, amparados en la falta de control y la posibilidad de que cualquiera diga cualquier cosa.
En los últimos días se viralizó un posteo de una supuesta “Cintia Romero” a través de una cuenta de Facebook denominada “Compra y venta Oberá”, donde se acusa a un oficial de Policía de un delito aberrante.
Lo identifica con nombre y apellido, figura su número de celular y hasta hay fotos de él, su esposa y su hija.
En el posteo, una supuesta menor de 16 años lo acusa de “pedófilo y degenerado”. Dice que le ofrece plata para mantener relaciones sexuales y que la amenaza diciendo que sabe dónde vive la chica, que la violará, matará y después esconderá el cuerpo.
Acusación más grave, imposible, pero todo se reduce a un “escrache” público, ya que no existe ninguna denuncia contra el oficial, según confirmó este medio.
En cambio, tras la publicación el citado radicó una denuncia para que se investigue la procedencia de la misma, por lo que se dio intervención a Cibercrimen.
Asimismo, por tratarse de un funcionario público, la propia fuerza inició una investigación de oficio para deslindar responsabilidades.
Lo cierto es que el daño está hecho y afecta al nombrado y su familia, y la misma situación le puede tocar a cualquier persona: quedar expuesto en una red social por un anónimo.
Por otra parte, si bien en este caso el damnificado no lo explicitó en su denuncia, en el ámbito local habría casos de escraches vinculados a represalias por extorsiones que no prosperaron.
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Daniel Villamea, periodista, hincha de River (no fanático), Maradoniano, adicto a Charly García, Borgiano y papá de Manuel y Santiago, mis socios en este proyecto independiente surgido de la pasión por contar historias y, si se puede, ayudar a otros.