En un partido intenso y parejo hasta el final, Chiply Baterías se impuso ante Activo Supermercado por 73 a 61 y se consagró campeón del torneo Clausura de la Súper Liga de básquet +35. De esta forma, el ganador obtuvo el bicampeonato de la categoría y resultó imbatible en la temporada.
Una vez más, Chiply se destacó por lo compacto de un plantel largo y la buena rotación, atributos que lo caracterizan en el ámbito del torneo local de veteranos, donde mantienen la misma base desde hace varios años.
Activo, en tanto, suplió un par de bajas con intensidad y entrega, por lo que pudo competir de igual a igual en la final, ya que recién en los últimos dos minutos el rival se pudo escapar en el marcador.
Por el lado del ganador, a esta altura no queda adjetivo para definir la jerarquía de Daniel Pizzutti, un verdadero atleta con enormes atributos, que hasta parece que cada año se vuelve más joven por su despliegue e intensidad, más allá de su visión de juego y el amplio aporte para su equipo.
Sumado a la calidad del base, se destacó la fortaleza del juego interior con Oscar Cieplinski, Juanjo Pizzutti y Marcelo Pineda. También la polenta de Raúl Barrios, perimetral con una talla desequilibrante en el uno contra uno, más la experiencia de Alejandro Bauckloh cerca del aro.
En Activo sobresalió el desequilibrio de Facundo Barreiro, consagrado como el goleador del certamen, un jugador vigente en el ámbito provincial que jerarquiza la competencia local.
En la final del lunes, Luis Montejano y Gastón Seybold jugaron en gran nivel para sostener la lucha en la pintura, respaldados por el aporte desde el perímetro de Emilio Panasiuk, Juan Gartner y Sergio Amarilla.

Justo campeón
Tras la expulsión de dos jugadores por mutua agresión, entró en escena Norberto Barrufaldi para generar tensión y ensuciar el juego. Malacostumbrado a provocar a los rivales, esta vez no fue la excepción y arremetió con una secuencia de gestos obscenos e insultos.
Incluso, se metió con las familias ajenas. Una bajeza propia de un irrespetuoso como él.
Y eso que Barrufaldi jugó regalado, ya que meses atrás agredió a un rival y se esperaba una sanción ejemplificadora, pero purgó un par de fechas y volvió a jugar como si nada.
Situaciones de amiguismo como esa le hacen muy mal a la Súper Liga. Marcelo Gauze y compañía deberían tomar nota y corregirlas.
De todas formas, los desbordes individuales de Barrufaldi no empañaron el logro deportivo de Chiply, que resultó un justo campeón. Además del bicampeonato en +35, también fue finalista del Clausura en categoría libres.
Activo, por su parte, fue bicampeón en libres, por lo que coronó un 2024 con grandes satisfacciones.

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Daniel Villamea, periodista, hincha de River (no fanático), Maradoniano, adicto a Charly García, Borgiano y papá de Manuel y Santiago, mis socios en este proyecto independiente surgido de la pasión por contar historias y, si se puede, ayudar a otros.